lunes, diciembre 11, 2006

Economía y sociedad en la España visigoda



Aquí disponéis de un esquema que trata sobre la economía y la sociedad en la España visigoda:




Vamos a leerlo:



El asentamiento de los visigodos fue muy limitado por su número, unos 130.000, frente a una población hispanorromana de 6 millones. Esta desproporción es, además, geográficamente dispar, pues la instalación de los germanos se produce, sobre todo, en la meseta, preferentemente al norte del Tajo. La explicación de este hecho puede residir en :




  • cuestiones económicas (la ruralización había cambiado el centro económico de la periferia al interior),

  • estratégicas (el centro les permitiría un control más efectivo del territorio frente a suevos y francos)

  • y de identidad (la concentración les permitiría subsistir como grupo frente a la mayoría hispanorromana asentada aún en las ciudades del sur y costeras).


Los aspectos demográficos son poco conocidos, aunque podemos afirmar la existencia de una muy corta esperanza de vida en una población periódicamente afectada por hambres y pestes. Ello nos pone en relación con unos totales de población casi inmóviles.

En cuanto a la actividad económica, dos conceptos la definen: continuidad y debilitamiento. Mientras la actividad rural mantiene su importancia, la industria y el comercio se debilitan. En los tres sectores, las tradiciones hispanorromanas se mantienen: formas de explotación de la tierra mediante villas (reserva del propietario y tenencias de los colonos), tecnología, itinerarios comerciales… Todo ello nos permite realizar el siguiente balance:

  • Progreso de la gran propiedad como unidad de producción (agrícola, ganadera, artesanal). Sus propietarios son nobles laicos, visigodos o hispanorromanos, y personas o instituciones eclesiásticas. La producción se orienta al autoconsumo y los escasos excedentes son atesorados (monedas u objetos de lujo).

  • Enrarecimiento del comercio interior y debilitamiento del exterior, derivados ambos factores de la falta de demanda y de la baja producción.

  • Descenso del nivel de consumo. La polarización social hace que la mayoría de la población, que se mueve en niveles cercanos a la miseria, reduzca su demanda de productos, mientras que la minoría opulenta, mediante la tesaurización, apenas presione al mercado.

  • Atomización de la actividad económica en múltiples células prácticamente independientes, lo que impide la conformación de un mercado integrado.


En lo social, uno parece ser el proceso predominante: la creciente polarización social entre una minoría opulenta y una mayoría mísera. Pensemos que el anterior debilitamiento de la estructura pública del Estado romano había puesto al habitante hispano, sobre todo al que tenía menos posibilidades, a merced de los elementos, lo que había llevado a la encomendación y al colonato. Mientras tanto, el poderoso, que veía aumentar sus posesiones, asume funciones públicas y dominio sobre los demás hombres. Estamos en la antesala del Feudalismo.

Algunas otras características importantes de la población hispánica podrían ser las siguientes:

  • florecimiento de las aldeas,

  • debilitamiento de la esclavitud,

  • progresiva integración de la población goda en la mayoría hispanorromana,

  • existencia de conflictos sociales (revueltas de campesinos, movimientos bagaudas, correrías de vascones, herejías, no integración de la minoría judía…).