viernes, noviembre 10, 2006

La que nos va a dar Teodomiro

Un texto cualquiera, como ya hemos dicho en entradas anteriores, proporciona información. Cualquiera de nosotros, a simple vista, tras una primera lectura exploratoria del texto, podemos saber de qué va un texto. O podemos no enterarnos de nada.
¿Es el caso?
Leamos de nuevo el texto.
¿Cómo os va?
Releamos. Vaya aburrimiento.
En algún momento debéis adquirir las capacidades necesarias para saber leer un texto, cualquier texto (desde un artículo de prensa hasta una carta de amor, pasando claro por lo más de lo más, UN TEXTO HISTÓRICO).
Todo pasa porla paciencia y la concentración. Si estoy pensando en la carrera de Fernando Alonso cuando leo el texto de Teodomiro, seguro que pondré al pobre Abd al-Aziz en un Ferrari, cuando de los caballos no pasaban.
UN CONSEJO (pero ¡qué se cree éste siempre con consejitos!): es mejor concentraros una vez cinco minutos que 10 veces perder el tiempo con textos incomprensibles.
¡Ya lo hemos conseguido! Y ahora ¿qué hago? Normalmente se os dice: ideas principales y secundarias. Pero ¿cómo se come eso?
  • La idea principal (en principio) es aquella que nos dice de qué va el texto.
  • Las ideas secundarias serían aquellas dependientes, derivadas, prescindibles, anecdóticas...
Veamos el texto de Teodomiro:
  • IDEA PRINCIPAL: pacto entre Abd al-Aziz y Teodomiro
  • IDEAS SECUNDARIAS: obligaciones de uno y de otro derivadas de este pacto.