viernes, noviembre 23, 2012

Otros documentos interesantes para comprender el siglo XVIII

Primero, un esquema general sobre el siglo XVIII:

Continuamos con un pequeño esquema sobre la Guerra de Sucesión:

Para terminar, un completo estudio sobre el reformismo agrario del siglo XVIII:

  • Estuvo centrado en el reinado de Carlos III.
  • Fue protagonizado por ministros o intendentes de filiación ilustrada (Campomanes, Olavide, Jovellanos).
MOTIVACIONES
  • Ante el CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO era necesario un paralelo CRECIMIENTO DE LA PRODUCCIÓN AGRARIA.
  • El incremento productivo debería basarse en el AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD, aunque parcialmente se podrían emprender algunos movimientos de COLONIZACIÓN DE TIERRAS.
  • En una ECONOMÍA TODAVÍA FUNDAMENTALMENTE AGRARIA, este sector debía comportarse como DEMANDANTE DE PRODUCTOS INDUSTRIALES.
  • Un DESARROLLO AGRARIO EQUILIBRADO permitiría un aumento del nivel adquisitivo de la población, mayoritariamente agraria y rural, lo cual PRESIONARÍA A LA OFERTA INDUSTRIAL Y DE SERVICIOS.
  • Los EXCEDENTES DEMOGRÁFICOS que surgirían al incrementarse la productividad agraria podrían abastecer de MANO DE OBRA A LA INDUSTRIA.
  • LA DIVERSIFICACIÓN PRODUCTIVA del sector agrario permitiría destinar parte de su producción, una vez alimentada la población, como MATERIA PRIMA INDUSTRIAL.
ANÁLISIS PREVIOS
Los intentos reformistas que se producirán a lo largo del siglo se fundamentarán en previos estudios realizados por los citados ilustrados (Floridablanca, Campomanes, Olavide, Jovellanos), que, aparte de otros matices, detectan como PRINCIPAL PROBLEMA DE LA AGRICULTURA ESPAÑOLA uno que se desdobla en varios:

  • Una DESEQUILIBRADA ESTRUCTURA DE LA PROPIEDAD, con predominio, según las zonas, del LATIFUNDIO o del MINIFUNDIO, con los inconvenientes inherentes a estos tipos de propiedad.
  • Un peso excesivo de la PROPIEDAD AMORTIZADA, aquella que no puede entrar en el mercado (mayorazgo, manos muertas y propios y comunes), lo que daba lugar a rendimientos muy bajos.
  • Todo ello incidía en un ESTANCAMIENTO DE LA OFERTA DE PRODUCTOS AGRARIOS frente a una POBLACIÓN EN AUMENTO, resultando, en años de malas cosechas, CRISIS DE SUBSISTENCIAS.
REFORMAS
Ante todo esto y sobre todo en el reinado de Carlos III, se producen algunas reformas agrarias a considerar:

  • REPARTO DE TIERRAS COMUNALES (aquellas no cultivadas) ENTRE LOS CAMPESINOS EXTREMEÑOS, reforma después extendida por sus buenos resultados a Andalucía y La Mancha. No obstante, en última instancia, FRACASÓ porque las oligarquías locales lograron hacerse con el control de estas tierras debido a las dificultades de capitalización por parte de los campesinos más pobres.
  • COLONIZACIÓN DE NUEVAS TIERRAS o proyecto de Olavide en Sierra Morena, que introdujo a 6000 colonos holandeses, alemanes y españoles en aquellas tierras provistos gratuitamente (casa, mobiliario, herramientas, ganado y semillas) y creó numerosas poblaciones (La Carolina, La Carlota y La Luisiana como centros poblacionales). Aunque esta medida fue un éxito rotundo, su promotor, Olavide, acabaría ante la Inquisición debido a las presiones de los grupos privilegiados que se sentían agraviados por sus actuaciones.
  • LA LIBERTAD DE MERCADO DE CEREALES (1765) fue adoptada quizás en el momento menos propicio, coincidiendo con unos años de malas cosechas que desembocarían en una nueva crisis de subsistencias, aprovechada por los privilegiados para promover el Motín de Esquilache. No obstante, debido una vez más a la desequilibrada estructura de la propiedad, la libertad de mercado, que debería haber incrementado la productividad, benefició sólo a los grandes propietarios, capaces de resistir los movimientos a la baja de los precios, cosa que no podían hacer los medianos o pequeños campesinos.
  • LA CONSTRUCCIÓN DE OBRAS PÚBLICAS (red radial de carreteras, canales de Castilla e Imperial de Aragón) incidía en la necesidad de CREAR UN MERCADO NACIONAL INTEGRADO Y DIVERSIFICADO DE PRODUCTOS AGRÍCOLAS para hacer frente a las todavía frecuentes CRISIS DE SUBSISTENCIAS.