domingo, octubre 24, 2010

Análisis y comentario de un mapa histórico: LA EXPANSIÓN DEL REINO DE ASTURIAS ENTRE LOS SIGLOS VIII Y X


No me cansaré de repetiros que para analizar cualquier documento (o cualquier hecho, paisaje, edificio...) primero hay que observarlo, identificar sus elementos, LEERLO.

Dos pasos previos en el caso que nos ocupa (UN MAPA HISTÓRICO):

  • El título

  • La leyenda

Pasemos sin más preámbulos al análisis del mapa.

Me encuentro ante un mapa histórico que representa LA EXPANSIÓN DEL REINO DE ASTURIAS ENTRE LOS SIGLOS VIII Y X.

En él puedo observar los siguientes hechos o procesos:
  • Inicialmente, el Reino de Asturias era una estrecha franja de terreno que se extendía entre la cordillera y el océano. En aquellos territorios, un noble hispanovisigodo, Pelayo, derrotó a los musulmanes en la batalla de Covadonga. Sus sucesores instalaron primero su corte (o capital, si queréis) en Cangas de Onís, primero, y en Oviedo, después. Su independencia de Córdoba se manifestaba fundamentalmente en el hecho de su negativa a pagar tributos. Como  
  • Después del año 800, el Reino empezó a expandirse hacia el oeste (800, Santiago de Compostela), el suroeste (Oporto, 868), el este (884, Burgos) y el sur (893, Zamora). Conseguía. de esta forma, todo el territorio que se encontraba entre el mar y el río Duero.
  • Esta frontera se mantuvo estable hasta la caída del Califato, a principios del siglo XI, no sin antes presenciar las continuas campañas llevadas a cabo por Almanzor en los años finales del siglo X y primeros del XI, que llegaron a ciudades como Burgos, Zamora, León, Oviedo o Santiago de Compostela.
Este mapa nos permite explicarnos las relaciones fronterizas entre el Reino de Asturias y Al-Ándalus antes del siglo XI y como, fruto de éstas, se construye y avanza el territorio cristiano del norte.
  1. En un principio, lo que llamamos Reino de Asturias no es más que una estrecha franja de tierra, allende la Cordillera Cantábrica, sin apenas interés para los nuevos dueños del solar peninsular, los musulmanes. En esta zona, habitada por cántabros y astures, se instalaron nobles hispanovisigodos huidos del sur, uno de los cuales, Pelayo, sería el cabecilla que derrotó a las tropas islámicas en la célebre batalla de Covadonga (año 722). 
  2. Con posterioridad, esta batalla será utilizada como enlace entre la legitimidad monárquica visigoda (Reino de Toledo) y la recién nacida asturiana (Reino de Asturias), estableciendo una continuidad a través de un concepto como el de Reconquista, esto es, la adquisición de espacio por parte de los reinos cristianos del norte a costa de Al-Ándalus.
  3. Este reino apenas esbozado tenía inicialmente su capital (la corte del rey) en Cangas de Onís, aunque la tímida expansión territorial inicial hacia las tierras limítrofes del este y oeste le hizo llevar esta capitalidad a Oviedo. La manifestación más clara de la independencia con respecto a los musulmanes estriba en la resistencia a pagarles tributos.
  4. Ya en el siglo IX, el Reino de Asturias se decidió a ocupar las tierras situadas al sur, aprovechándose del vacío demográfico existente en las tierras del Duero, que no suscitaban apenas interés en los musulmanes y que eran objeto de saqueos continuos precisamente por haberse constituido como "tierras de frontera". Este avance, no obstante, más que militar es demográfico, en el sentido de repoblador de unas tierras cuando menos problemáticas.
  5. A partir del inicial Reino de Asturias aparecerá un territorio mucho más diverso y que, aunque integrante del Reino de León, evolucionará de forma diferenciada:
    • Galicia en el oeste.
    • León en el sur.
    • Castilla en el este.
  6. Estos avances territoriales se habían producido sobre tierras poco pobladas ("desierto del Duero"), por lo que apenas interesaron a los musulmanes andalusíes. No obstante, la militarización que se produjo en el Califato en tiempos de Almanzor propició que éste emprendiese sucesivas campañas militares que penetraron profundamente en el territorio cristiano.
  7. No obstante, el Califato caía poco después y el equilibrio peninsular se rompería en favor de los cristianos.